Responsables políticos y sociales agradecen al General Colás sus esfuerzos por integrar el estamento militar en la ciudadanía
El mando militar abandona Paterna para asumir nuevas responsabilidades en Canarias
El municipio de Paterna homenajeaba ayer del General José Ramón Colás Campo, que abandona el acuartelamiento Daoiz y Velarde para asumir su nuevo cargo como responsable de las unidades militares de las Islas Canarias. Se trató de una emotiva despedida que reunió a representantes de la corporación municipal y de distintos colectivos sociales y culturales como Intercomparsas, Junta Local Fallera, Real Cofradía del Stmo. Cristo de la Fe, mandos de los Cuerpos de Policía Local y Nacional, entre otros. El agradecimiento se hizo extensivo a su esposa, Rosa Sainz-Aja, cuya personalidad ha calado con fuerza en distintos colectivos sociales del municipio.
El alcalde de Paterna, Lorenzo Agustí, agradeció en nombre de todos el excelente trato que ha mostrado siempre el General Colás al municipio, y sus esfuerzos por integrar a la clase militar en la sociedad paternera. Agustí destacó especialmente el hecho de que durante los tres últimos años se haya celebrado la recepción oficial de los Juegos Florales, uno de los actos más emblemáticos de las Fiestas Mayores, en el interior del acuartelamiento.
El general José Ramón Colás pronunció un emocionado discurso en el que agradeció el cariño y trato recibido durante sus tres años de servicio en Paterna. “Me voy con un sentimiento agridulce, mezcla de alegría y dolor por las raíces que había echado en el municipio”, indicó para añadir que “allá donde vaya me presentaré como un paternero de adopción”.
Por parte del Ayuntamiento se entregó al General y a su esposa una típico socarrat paternero y una figura del tirador de la Cordà. Desde Intercomparsas también quisieron hacerle entrega de una cerámica con el emblema de este colectivo. El General Colás tuvo también la oportunidad de escribir unas afectuosas palabras en el Libro de Honor de la Villa de Paterna. Para finalizar el acto los presentes brindaron con cava y saborearon unos típicos ‘cachaps’.